30 jun. 2011

Ni preso ni muerto

Tony Soprano no está preso ni muerto (o ambas cosas a la vez)

-¿Vieron la noticias?
-¿Cuáles?
-Dice: El FBI lanza una de las mayores ofensivas contra la Mafia; dice: en una de las mayores operaciones contra la organización realizadas en el último siglo, el FBI detuvo ayer a 127 mienmbros de diferentes familias de Nueva York, Nueva Jersey y Rhode Island. Entre los detenidos había miembros de la familia Genovese, Gambino, Colombo, Bonano, DeCavalcante…
-¿Y a los Soprano?
-¿Cómo?
-Los Soprano. Dijiste Nueva York y Nueva Jersey. Los Sopranos son de Nueva Jersey.
-¿Pero cómo se te ocurre que vayan a meter preso a nadie de los Soprano?
-Es verdad, esos tíos son demasiado listos. No creo que el FBI pueda agarrar a Tony.
-¿Qué dices?
-¿Pero no los has visto? Son listísimos, el FBI no les llega ni a la rodilla de listos.
-Pero, hombre, que esos son personajes de ficción. Además, al Tony, lo mataron, ¿no?
-¿Cómo lo van matar? ¿Cómo lo van a matar a Tony Soprano?
-¿No viste el último capítulo?
-No, voy por la cuarta temporada. Anoche vi ese donde el gordito maricón le dice al nuero de Tony que se la ch…
-Pues creo que lo matan en el último capítulo.
-No jodas. ¿A Tony? No jodas.
-No está muy claro, pero eso es lo que dicen, algo de la campana, si la oye o no la oye, la hija que corre, la pantalla en negro…
-¿Y quién lo mata?
-¿No me oíste? No se ve.
-¿Y qué se ve?
-Nada en realidad.
-Entonces…
-Bueno, tío, qué más da, que son personajes de ficción.
-Es lo que yo digo, son demasiado listos, principalmente el Tony…



Los Castro tampoco (y esto ya resulta avergonzante)

-¿Viste las noticias?
-No.
-Dice que hay un cable de Wikileaks donde alguien le dice a otro que le han dicho algo que se comenta sobre que en Cuba -sabes, esa islita del caribe- hay mafias que controlan la economía.
-La economía, el deporte, las alcantarillas, las relaciones sociales, el grado de madurez del aguacate, la duración media del acto sexual…
-¿De verdad?
-Y eso ocurre hace más de 50 años. Tampoco es que hayan descubierto nada nuevo, quiero decir, en absoluto...
-Pero lo dice Wikileaks.
-Ya…

16 jun. 2011

O nos matan o se van


Una buena noticia, o la posibilidad de una buena noticia: Ben Ali, dictador tunecino de los últimos 23 años ha tenido que abandonar el país ante las protestas masivas de la población.  O nos matan o se van, gritaron. Y como eran demasiadas muertes para poder ser ejecutadas -una cuestión de infraestructuras, no de principios- el presidente se ha marchado sin dejar ninguna referencia de su destino.Ahora tendrán que hacer unas segundas protestas para echar a quien pretende sacar ganancia en la turbulencia. And so on...


Post datum: 

El presidente tunecino Zine El Abidine Ben Ali ha llegado esta noche a Jeddah, Arabia Saudí, según las autoridades de este país... "El avión en el que se encuentra el presidente Ben Ali ha aterrizado en Jeddah", reveló una fuente anónima a la agencia AFP.

9 jun. 2011

El complejo hispanohablante en cataluña

Ernest Benn, un escritor, publicista y político británico, dijo: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos aunque no existan, diagnosticarlos incorrectamente y aplicar el remedio equivocado” –la frase, dicho sea de paso, se suele atribuir a Grouxo Marx, quien para muchos era la única persona capaz de crear una frase ingeniosa en el siglo XX.

Los políticos suelen ser odiados y envidiados –todos llevamos a la vez un anarquista y un presidente de gobierno dentro-, pero habitualmente se exageran filias y fobias aún cuando parezca que se esfuerzan muchos en llevar a la práctica la apreciación de Ernest Benn.


Durante los últimos años en los editoriales, tertulias políticas, blogs y resúmenes de actas de los congresos, no hay día que falten referencias a Cataluña, la lengua, las lenguas, el nacionalismo, el estatuto de autonomía, los disparates de alguna que otra figura pública. De manera general, los temas se tratan con bastante respeto, a veces incluso con respeto inmerecido.

Uno de los temas más discutidos suele ser el “problema” de la lengua. Los idiomas catalán y castellano son enfrentados como si realmente se tratase de una batalla. Los defensores del catalán y los del castellano se desgatan en una cruzada publicitaria, de declaraciones y se cargan de razones.

El 7 de mayo de 2009, basándose en el principio de que el catalán es la única lengua propia en la región, la Comisión de Educación y Universidades del Parlamento de Cataluña instituyó el uso del catalán como única lengua oficial y vehicular de la enseñanza. En enero de este año, el pleno del Parlament aprobó la Ley del Cine de Cataluña y admitió a trámite un nuevo Código de Consumo de Cataluña, que prevé un endurecimiento de las sanciones por no rotular en catalán en locales comerciales de todo tipo. Esta nueva normativa establece que cualquier comerciante que no rotule o no redacte los documentos inherentes a la labor comercial -facturas, instrucciones, folletos publicitarios o presupuestos de su comercio, etc.-, al menos en catalán, puede ser multado hasta con 10.000 euros –hasta ahora la multa podía ascender “sólo” a los 3.000. La norma establece, además, el criterio de "disponibilidad lingüística" por el que se obliga a los comerciantes a responder en catalán a los consumidores que se les dirijan en este idioma. La mayoría de los grupos políticos votaron a favor.

Para estas medidas políticas se esgrime, como ya he dicho y, entre otras cosas que pretendo no tener en cuenta hasta más adelante –por ejemplo aquel razonamiento pueril que viene a decir más o menos: si el franquismo desaconsejó, prohibió o persiguió la lengua catalana, ahora se tiene una justificación moral para hacer lo mismo, o sea, desaconsejar, prohibir o perseguir otras lenguas o más específicamente la lengua castellana-, la oficialidad única del catalán en la región o la mayoritaria importancia del idioma respecto a otros.

Sin embargo, según datos del 2008 ofrecidos por el Institut d’ Estadística (www.idescat.cat) el 45,9% (2.830,000 habitantes) de la población catalana usa el castellano de manera habitual frente al 35,6% (2.196,600 habitantes) que usa el catalán –los datos referentes a lengua materna aumentan esa diferencia a unos 55 y 31,6%, respectivamente. ¿Por qué, entonces, teniendo en cuenta que el castellano es la lengua propia y la lengua más usada de la mayoría de los catalanes, el parlamento se sumerge en estas decisiones? ¿Por qué los políticos se sienten avalados para apoyarlas? ¿Por qué no hay una respuesta más contundente de la sociedad catalana a estas leyes y normas?

Inconscientemente se recurre a un tema moral y a un complejo. El asunto moral, al que ya hemos hecho referencia anteriormente, se basa en que la relevancia actual del idioma español es consecuencia de la represión del catalán por la dictadura franquista y las políticas llevadas a cabo por el gobierno central durante esos veinticinco años. Sin embargo, el castellano no llegó a Cataluña -al País Vasco o a Galicia- junto al ejército de Franco. Estaba allí desde hacía quinientos años y había alcanzado gran relevancia por diferentes razones que se alejan lo suficiente de la imposición o la obligatoriedad. El complejo se justifica en otro concepto no en balde relacionado con la política: el poder. La parte de la sociedad y las clases catalanohablantes son representativas de la solvencia económica, el éxito comercial o industrial y la jerarquía. El catalán, a pesar de los datos referidos anteriormente, es el idioma de los ejecutivos, de los empresarios, de la gente bien. El castellano es el de la portera, el del obrero, el del andaluz o el extremeño que vino a dejarse el pellejo en la fábrica, en el campo.

La generalidades tienden a equivocarse, ya lo sé, por eso aclaro que no es mi apreciación del asunto, sino la apreciación generalizada que creo detectar. Si uno quiere prosperar en la sociedad catalana tiene que hablar catalán. O más, tiene que ser catalán, lo que quiere decir, tienes que pertenecer a “los catalanes de toda la vida”, al poder –de otro modo nunca pasarás de “charnego” aunque seas el presidente de la Generalitat. Y el hispanohablante baja la cabeza y asiente y asegura que así es como debe ser.

Los políticos catalanes han encontrado el problema que no existe. Han diagnosticado erróneamente. Han aplicado el peor remedio: reprimir lo irreprimible: los niños seguirán hablando castellano en el recreo; en el bar se seguirá pidiendo una mediana y un cortado.

2 jun. 2011

Anestesiando a los lectores (Harold Bloom)

Traducido por Yomar
Tomado de “Los Angeles Times”, 24/9/2003


Por Harold Bloom
La decisión de otorgar el premio anual de la Fundación Nacional del libro (Nacional Book Foundation) a Stephen King por su "contribución distinguida", es un nuevo peldaño en descenso dentro de un proceso dirigido a anestesiar la vida cultural. En el pasado me he referido a King como escritor de noveluchas, pero quizás incluso ese término sea demasiado amable. No comparte nada con Edgar Allan Poe. King es un escritor inmensamente inadecuado que fundamenta su prosa en ir dejando oración tras oración, párrafo tras párrafo, libro tras libro.

La industria editorial ha caído terriblemente bajo al otorgar a King un premio que previamente había recaído en novelistas como Saul Bellow y Philip Roth o el dramaturgo Arthur Miller. Al concederlo a King se reconoce únicamente el valor comercial de sus libros, que se venden por millones pero aportan al género humano poco más que mantener el mundo editorial a flote. Y si éste va a ser el criterio para el futuro, el año próximo el comité podría premiar por su "contribución distinguida" a Danielle Steel, y seguramente el Premio Nobel de literatura debería recaer en J.K. Rowling.

Escribí hace un par de años sobre este asunto, cuando me pidieron un comentario sobre Rowling. Fui a la librería de la universidad de Yale, compré y leí "Harry Potter y la piedra filosofal". Sufrí muchísimo. La escritura era espantosa y el libro horrible. Mientras leía, me daba cuenta, por ejemplo, de que cada vez que un personaje salía a dar un paseo, la autora escribía que el personaje “iba a estirar las piernas”. Comencé a marcar en el revés de un sobre cada vez que se repetía esta frase. Me detuve sólo cuando había marcado varias docenas de veces en el sobre. No me lo podía creer. La mente de Rowling está gobernada por clichés y metáforas muertas de manera tan exagerada que no le queda otro estilo de escritura.

Escribí mis apreciaciones en un periódico, me contestaron que los niños sólo leían a J.K. Rowling y me preguntaron si después de todo no era mejor eso a que no leyeran nada. Si Rowling era lo que necesitaban para agarrar un libro, ¿no era algo positivo? No, no lo es. "Harry Potter" no motivará a nuestros niños a leer "Precisamente así" (Just so Stories) de Kipling, "Trece relojes" (Thirteen Clocks) de Thurber ni "El viento en los sauces" (Wind in the Willows) de Kenneth Graham, o la "Alicia" de Carrol. Más tarde leí una generosa y cariñosa reseña de "Harry Potter" escrita por el mismísimo Stephen King. Escribía lo siguiente: "Si estos niños están leyendo 'Harry Potter' a los 11 12 años, cuando sean mayores leerán a Stephen King". Y estaba en lo cierto. Cuando un niño lee "Harry Potter" efectivamente estás siendo entrenado para leer a Stephen King cuando se mayor.

La sociedad y la literatura están siendo anestesiadas y las causas son variadas y complejas. Yo tengo 73 años y en un toda una vida dedicada a la enseñanza de la lengua inglesa he podido ver la degradación del estudio de la literatura. Mi ayudante de investigaciones me dijo hace dos años que ella había estado en un seminario donde el profesor había empleado dos horas en repetir que Walt Whitman era racista. Ni siquiera se puede catalogar de una tontería. En los 50 y comienzos de los 60, se creía que los grandes poetas románticos ingleses eran Percy Bysshe Shelley, William Wordsworth, Lord Byron, John Keats, William Blake, Samuel Taylor Coleridge. Sin embargo, hoy han pasado a ser Felicia Hemans, Charlotte Smith, Mary Tighe, Laetitia Landon y otros nombres que ni siquiera soy capaz de escribir. En algunos cursos a lo largo del país se está enseñando a una dramaturga de cuarto orden como Aphra Behn en lugar de enseñar a Shakespeare.

Recientemente hablé en un funeral con mi Viejo amigo de Yale Thomas M. Green, quizás el especialista más distinguido de literatura renacentista de toda su generación. Me dijo: tengo la sensación de que algo muy valioso se ha terminado para siempre.

Hoy hay cuatro novelistas americanos vivos que siguen trabajando y que merecen todos nuestros elogios. Thomas Pynchon sigue escribiendo; mi amigo Philip Roth; "Meridiano de sangre", de Cormac McCarthy, es una novela equiparable a Moby-Dick y "Submundo" de Don DeLillo es otro excelente libro.

Sin embargo, el premio de este año se le otorga a Stephen King. Un error lamentable.